martes, 17 de junio de 2014
BIOGRAFIA DE ADOLF HITLER
Adolf Hitler
Adolf Hitler1 (Braunau am Inn, Imperio austrohúngaro, 20 de abril de 1889 - Berlín, Alemania, 30 de abril de 1945) fue el presidente y canciller de Alemania entre 1933 y 1945. Llevó al poder al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán o Partido Nazi,2 y lideró un régimen totalitario durante el periodo conocido como Tercer Reich o Alemania nazi. Además, fue quien dirigió a Alemania durante la Segunda Guerra Mundial, iniciada por él con el propósito principal de cumplir sus previos planes expansionistas en Europa.Hitler se afilió al Partido Obrero Alemán, precursor del partido nazi (NSDAP), en 1919 y se convirtió en líder de este en 1921. En 1923, tras el pronunciamiento en el pub Bürgerbräukeller de Múnich, Hitler intenta una insurrección, conocida como el Putsch de Múnich. La insurrección fracasa y Hitler es condenado a cinco años de prisión. Durante su estancia en la cárcel redacta la primera parte de su libro Mein Kampf (Mi Lucha) en el cual expone su ideología junto con elementos autobiográficos. Liberado ocho meses después, en 1924, Hitler consigue obtener creciente apoyo popular mediante la exaltación del pangermanismo, el antisemitismo y el anticomunismo, sirviéndose de su talento oratorio apoyado por la eficiente propaganda nazi y las concentraciones de masas cargadas de simbolismo.El objetivo de Hitler era establecer un Nuevo Orden de la Alemania Nazi de absoluta hegemonía en el continente europeo.
martes, 10 de junio de 2014
jueves, 13 de febrero de 2014
EL NACIONALISMO
con la corruccion del romanticismo surgieron nuevas entidades comunitarias alrededor de la idea de NACION. los elementos compartidos por sujetos de un mismo ORIGEN ETNICO que hablaban de la misma lengua, profesaban una RELIGION y tenian una HISTORIA y una serie de COSTUMBRES Y TRADICIONES que compartian.
domingo, 9 de febrero de 2014
EDUCACION E IDENTIDAD CULTURAL
Educación e identidad cultural
Conforme muchos lo señalan, la fisonomía cultural de nuestro país ha cambiado rápidamente como consecuencia de profundos procesos de migración y de urbanización que se han venido produciendo especialmente desde estas cinco últimas décadas. Procesos de intensa movilización geográfica, social y política que han dado lugar, necesariamente, a cambios en los valores y en la manera de interpretar el mundo. En el Perú, las ciudades son, cada vez más y como muchos lo han advertido, escenarios del encuentro de expresiones cultu-rales de todas las regiones, de la andina y amazónica en particular. A la par, se observa en el campo, debido principalmente a la influencia de los medios de comunicación masivos, la práctica de estilos de vida propios de la ciudad, lo que conlleva a cambios en los esquemas de pensamiento y de orientación valórica de las personas. Hoy en día, se habla insistentemente del Perú como un país de “todas las sangres”-para usar la expresión de José María Arguedas- un país en tránsito de su definición cultural mediante la fusión de múltiples perspectivas culturales.
Aunque esto significaría postular la existencia de un país pluricultural donde habría si no la libre expresión, por lo menos el reconocimiento o la convivencia entre varias culturas, el futuro se presenta incierto.
Estamos, evidentemente, ante una situación producto de la globalización, entendida ésta como un proceso de redefinición de la estructura y carácter de las relaciones sociales y de sus modos de interpretarlas y de organizarlas, redefinición comandada por las exigencias de competitividad y de reorganización hasta límites nunca antes vistos, de los grandes consorcios de capital financiero. Este proceso de redefinición no tiene un carácter solamente local, provincial o nacional, sino mundial, esto es, afecta a todos los países en su totalidad. La globalización requiere necesariamente como vehículo material, la modernización, lo que significa en nuestra época actual la expansión y uso de especialmente las modernas tecnologías electrónicas de información y comunicación (NTICs). Es en base a estas nuevas tecnologías y a su generalización a todos los rincones del mundo, como la globalización puede llevarse a cabo.
En un país como el nuestro, al que se puede denominar con toda propiedad, postcolonial, como lo postulan las teorías de la postcolonialidad y la propuesta del pedagogo canadiense Peter Mc Laren1 , la tarea histórica consiste en cómo construir, como lo afirma Quijano (op. cit.) un proceso de “reoriginalización cultural”: la crea-ción de una nueva cultura que nazca de nuestra propia realidad, una cultura propia, soberana y autónoma y no una que asuma mecánicamente todo lo que viene de fuera. Esto significa que el problema fundamental de países como el nuestro sigue siendo el problema nacional, en nuestro caso, cómo construir la nación peruana. No a la manera de los Estados-Nación de Europa del siglo antepasado, sino a la luz de los tiempos actuales de la globalización y de su cara aparentemente contradictoria: el neoliberalismo.
En este sentido, creemos que la escuela y la educación en nuestro país tienen todavía un largo papel que cumplir. Su potencialidad como elementos que concurren a la construcción de la nacionalidad, aún no está agotada. Ello significa la necesidad de desarrollar una educación y una escuela alternativas que puedan darse como parte del proceso de construcción de un Proyecto Histórico Nacional verdaderamente democrático en nuestro país.
EL CONCEPTO DE IDENTIDAD
Desde un punto de vista psicológico, el concepto de identidad apela al sujeto viviente y concreto, es decir, para que haya identidad es necesario que haya personas que la experimenten y la vivencien. Desde este punto de vista, la identidad en tanto fenómeno psicológico, aparece con dos dimensiones: 1º El conjunto de expe-riencias que conforman la vida de cada cual o biografía personal o proceso de construcción del yo, A esto se le puede denominar la “sustancia” de la identidad: aquello de lo cual está constituida. La segunda dimensión se refiere a que todo ello implica un componente afectivo, pues se ama lo que se vive, aquello que constituye nuestra querencia. Implica la aceptación de sí mismo y su correspondiente valoración y revalorización. El componente afectivo significa amarse a sí mismo, autoestimarse y respetarse. Esta dimensión afectiva es indispensable para cada persona, sin ella no es posible vivir. Precisamente los enfermos mentales han perdido su identidad original y su propia estimación; son alienados, es decir, no se encuentran a sí mismos sino fuera de ellos, en el Otro. Por eso, los campesinos migrantes a la urbe capitalina, al sentirse desarraigados de su mundo, se esfuerzan por construir una nueva identidad, y lo hacen recogiendo los nuevos patrones culturales pero conservando los antiguos. El resultado es una nueva identidad, en la que se han redefinido los elementos culturales tanto de los lugares de origen como los del nuevo escenario urbano en el cual comienzan a vivir. A esto Quijano le llamó “proceso de cholificación”, expresión que por supuesto no tiene nada de peyorativa.
Pero la identidad no es un fenómeno únicamente psicológico o personal. La identidad rebasa los límites de lo puramente psicológico. Hay que comprenderla como un fenómeno histórico, que se da en el plano de lo socio-político-cultural así como en el plano de lo nacional, regional o subregional.
La identidad cultural por ejemplo, quiere decir un conjunto de creencias, modos de pensar, fines, valores, modo de percibir las cosas e inclusos concepciones del mundo, que son comunes o compartidas por un conjunto de personas en un determinado lugar. El problema metodológico consiste entonces en cómo llegar a saber las múltiples y complejas relaciones entre la interioridad individual y los planos social político y cultural. Sabemos hasta hoy que lo psicológico es la base sin la cual no puede existir identidad. Pero otra cosa es pretender explicar lo social por lo psicológico. Otra cosa muy distinta es pretender que la identidad en tanto fenómeno socio-cultural es el resultado de una extensión de lo psicológico individual, es decir, de la suma de las identidades psicológicas. La identidad cultural no es la suma de las conciencias individuales a pesar de que sin estas consciencias individuales la identidad no puede presentarse. Hacer esto supone una reducción de lo cultural a lo psicológico. Pensar de esta manera implica pensar que primero y antes que todo existe el hombre individual, aislado, y es esto hombre aislado es el que por agregación, produce lo social. Pensar así es sim-plemente desconocer la esencialidad del ser humano que es su carácter profundamente social. Lo social en el hombre se hunde en las raíces más remotas de su proceso de evolución. El ser humano es el ser más social de las especies y en ello radica su poderío y también su debilidad (porque el capitalismo está destruyendo lo social en el hombre).
Lo que quiero decir y para finalizar esta parte de la exposición es que si bien la primera regla metodológica para comprender la identidad consiste, como lo hemos indicado antes, en comprender las múltiples relaciones entre lo social, lo político, lo cultural y lo individual, una segunda regla consiste en considerar que, una vez aparecida la cultura, ésta determina la conformación de la personalidad y por lo tanto, de la identidad.
Y una tercera regla consiste en saber cómo, cada uno de nosotros, como personas vivientes, podemos inter-venir en el escenario social, político y cultural dentro del cual se da la identidad.
Las ideas que aquí se han esbozado se detallan en las líneas que siguen. La identidad se plantea a diversos niveles de realidad. Es una realidad psicológica, pero también sociológica, histórica, social y cultural y política.
IDENTIDAD CULTURAL Y ESCUELA EN ESENCIA COLONIAL
La educación, a lo largo de la historia del Perú republicano, ha servido para impedir la forja de la identidad cultural y la construcción de la nación peruana. Esta aseveración va en contra de la creencia generalizada de que la educación implica, por sí misma, un perfeccionamiento continuo, de tal modo que a dosis crecientes de más educación se obtendría indefectiblemente una sociedad con mayor desarrollo, más democrática y con mayor integración social.
Sin embargo, nada de esto último es verdad. Mariátegui hace ya más de 75 años caracterizó la educación republicana como “colonial y colonizadora”, carente de un “espíritu nacional”2 . Colonial porque estableció una distinción entre colonizadores y colonizados, y colonizadora porque es hasta ahora una educación que viene de fuera y se impone a otra realidad, distinta de la de su origen. Por ello, se puede concluir entonces que la educación republicana tuvo y tiene hasta el presente un carácter antinacional. Desde la independencia primero y durante todo el desarrollo de la República Aristocrática, la escuela oficial3 continuó perpetuando los inter-eses y los privilegios de los herederos de los aristócratas, terratenientes y encomenderos de la colonia (Mariá-tegui, op.cit.) La educación en la República fue siempre una educación blanca, europea y occidental, escanda-losamente de espaldas a la realidad andino-amazónica y que, al desarrollarse como transplante en un medio distinto y como símbolo y aspecto de la dominación española, se constituyó en punta de lanza para desvalori-zar destruir las culturas nacionales, la andina y amazónica en particular.
En esta medida, la escuela ha tenido y tiene aún un papel preciso y bien definido en el proceso de estructura-ción de la sociedad peruana, proceso de estructuración que adquiere por ese motivo una especificidad básica y cuya comprensión constituye una de las condiciones esenciales para entender nuestra historia. Desde que Pizarro pisara nuestras costas, las clases sociales en el Perú fueron configurándose con criterios no sólo so-cioeconómicos, sino también étnicos que se superponen a los primeros. Resulta así que el dominador lo es no sólo por la posesión de recursos y por el poder que ejerce a partir de la apropiación privada de los mismos, no sólo por su posición en el proceso de producción, sino porque además y, como lo afirma fehacientemente Quijano4 , pertenece a otra cultura y a otra “raza” consideradas como superiores. Dicho de manera inversa, el dominado, en el Perú lo es, no sólo por ser pobre y dueño de sólo su pobreza, sino también y principalmente, por ser indio. Como nuevamente lo afirma Quijano, el problema de la discriminación racial se coloca en el centro de la explicación de la historia del Perú colonial y postcolonial. Así, la Comisión Nacional de la Verdad nos revela dramáticamente que el 80% de los crímenes cometidos en la etapa de la violencia y de la guerra interna, fueron contra los nativos peruanos quechuablantes, indios o llamados “decentemente”, campesinos. La guerra de exterminio, iniciada por Pizarro, continúa.
En segundo lugar, a partir de los años 50, el sistema educativo peruano entra, como consecuencia de diversos factores, en un proceso sostenido de expansión cuantitativa o “democratización” y se convierte, de una manera más decidida y sin dejar de lado su función anterior, en un instrumento de aculturación, de integración de las mayorías indias, cholas y campesinas, a la cultura europeo-occidental. Es verdad que la función de integración cultural la ha desempeñado desde un comienzo, pero ahora se presenta bajo otra forma y otro cariz. La gran misión de la escuela consiste en lograr la homogenización de las conciencias en términos de ya no sólo la expansión de la cultura denominada europeo-occidental, sino también en términos de su visión del mundo subyacente y de los paradigmas básicos que la sustentan.
El problema de la identidad cultural remite, pues, irremediablemente, al de la colonialidad y postcolonialidad. Repetimos que en sociedades como las nuestras y desde el punto de vista de la educación, ello significa que esta última y más propiamente la institución escolar o sistema educativo, ha servido (y continúa sirviendo) para dividir y oponer al pueblo no sólo en razón de clase, sino también en razón de criterios étnico-culturales: color de la piel, del pelo, rasgos fisonómicos, lengua, vestimenta, costumbres, concepción del mundo, etc. En las últimas décadas y coincidentemente con el predominio norteamericano, son las expresiones culturales de este último país: conocimientos, tecnologías, lógica de pensamiento; códigos y valores sociales, costumbres, bailes y canciones, las que asumen la preeminencia. Estas expresiones culturales son paulatinamente internalizadas por las nuevas generaciones mediante principalmente los medios de comunicación masivos.
Se comprende entonces que la lucha por lograr la identidad cultural sólo puede darse como un aspecto de la lucha por la construcción de la nación y la plena soberanía del país, esto es, como lucha por lograr la capaci-dad de los pueblos para construir por sí mismos su propio destino histórico.
Sostenemos en consecuencia, que la idea de nación tiene aún plena vigencia en nuestra realidad y en la épo-ca actual, pese a que muchos proclaman la caducidad de las naciones y de los Estados en esta era de la glo-balización. Sin embargo, si es bien cierto que vivimos una época de transnacionalización de todas las esferas de la sociedad, esto al mismo tiempo ha significado, contradictoriamente y como la cara opuesta de la meda-lla5 , la exacerbación de los nacionalismos y de las políticas nacionalistas, tal es el caso, por un lado, de las grandes potencias como los Estados Unidos de Norteamérica o Japón, y, por otro, las guerras y terrorismos étnico-nacionales, como el país vasco o el Ira o los Balcanes.
miércoles, 5 de febrero de 2014
LA PRIMERA REVOLUCION INDUSTRIAL
la INDUSTRIA Y MANUFACTURA de la MAQUINA estuvo precedida y fue preparada por el LIBERALISMO ECONOMICO, cambios ideologicos del
siglo XVIII, avances de las MATEMATICAS, FISICA Y QUIMICA y el crecimiento de la BURGUESIA.
domingo, 26 de enero de 2014
DIVERSIDAD SOCIAL E IDENTIDAD
Identidad cultural
Identidad cultural es un conjunto de valores, orgullos, tradiciones, símbolos, creencias y modos de comportamiento que funcionan como elementos dentro de un grupo social y que actúan para que los individuos que lo forman puedan fundamentar su sentimiento de pertenencia que hacen parte a la diversidad al interior de las mismas en respuesta a los intereses, códigos, normas y rituales que comparten dichos grupos dentro de la cultura dominante.La construcción de identidades
“no es un fenómeno que surge de la dialéctica entre el individuo y la sociedad”.1 Las identidades se construyen a través de un proceso de individualización por los propios actores para los que son fuentes de sentido2 y aunque se puedan originar en las instituciones dominantes, sólo lo son si los actores sociales las interiorizan y sobre esto último construyen su sentido. En esta línea, Castells3 diferencia los roles definidos por normas estructuradas por las instituciones y organizaciones de la sociedad (e influyen en la conducta según las negociaciones entre individuos y dichas instituciones, entre organizando así las funciones) y las identidades definidas como proceso de construcción del sentido atendiendo a un atributo o conjunto de atributos culturales (organizando dicho sentido, entendido como la identificación simbólica que realiza un actor social del objetivo de su acción). De alguna manera, se puede interpretar que se están reforzando las propuestas tendentes a reconocer los procesos de identificación en situaciones de policulturalismo4 o momentos de identificación5 que se dan en la sociedad-red, emergiendo pequeños grupos y redes (en plural).
Identidad cultural como oposición a otras
Algunos autores han empezado a estudiar las identidades culturales no solamente como un fenómeno en sí mismas, sino como un fenómeno en oposición a otras identidades culturales. En esta corriente se considera que la identidad cultural se define por oposición a otras. En grupo se define a sí mismo como tal, al notar y acentuar las diferencias con otros grupos y culturas. Según esta corriente, cualquier cultura se define a sí misma en relación, o más precisamente en oposición a otras culturas. Así, la gente que cree pertenecer a la misma cultura, tienen esta idea porque se basan parcialmente en un conjunto de normas comunes, pero la apreciación de tales códigos comunes es posible solamente mediante la confrontación con su ausencia, es decir, con otras culturas, académicamente esto es conocido como la "otredad".La dinámica de la auto-definición cultural implica un continuo contacto entre culturas. Más aún, esas relaciones nunca son de igualdad, dado que nunca se manifiestan de manera aislada: la complicada red de relaciones creada por la superposición de relaciones políticas, económicas, científicas y culturales, convierte cualquier relación entre dos culturas en una relación desigual.
El hecho mismo de que dentro de una cultura o práctica cultural exista la conciencia de una identidad común, implica que también hay un impulso hacia la preservación de esta identidad, hacia la auto-preservación de la cultura. Si la identidad es construida en oposición a los extraños, las intrusiones de otras culturas implican la pérdida de autonomía y por lo tanto la pérdida de identidad.
Las convenciones compartidas en las que se basa una identidad son frecuentemente implícitas. Para que el funcionamiento interno de una cultura sea posible, ciertas reglas básicas y significados que subrayan su producción son generalmente dadas por hecho por los participantes.
Diversidad cultural
La diversidad de culturas o diversidad cultural se refiere al grado de variación cultural, tanto a nivel mundial como en ciertas áreas, en las que existe interacción de diferentes culturas coexistentes (en pocas palabras diferentes y diversas culturas). Muchos estados y organizaciones consideran que la diversidad de culturas es parte del patrimonio común de la humanidad y tienen políticas o actitudes favorables a ella. Las acciones en favor de la diversidad cultural usualmente comprenden la preservación y promoción de culturas existentes.La Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, adoptada por UNESCO en noviembre de 2001, se refiere a la diversidad cultural en una amplia variedad de contextos y el proyecto de Convención sobre la Diversidad Cultural elaborado por la Red Internacional de Políticas Culturales prevé la cooperación entre las partes en un número de esos asuntos.
La diversidad cultural refleja la multiplicidad e interacción de las culturas que coexisten en el mundo y que, por ende, forman parte del patrimonio común de la humanidad. Según la UNESCO, la diversidad cultural es "para el género humano , tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos" 1 .
La diversidad cultural se manifiesta por la diversidad del lenguaje 2 , de las creencias religiosas, de las prácticas del manejo de la tierra, en el arte, en la música, en la estructura social, en la selección de los cultivos, en la dieta y en todo número concebible de otros atributos de la sociedad humana.
La defensa cultural
La defensa de la diversidad cultural se basa en el sano equilibrio que debe de lograrse con la ayuda de los diferentes grupos culturales que existen en el mundo, pero sin afectar a terceros o exceptuar alguna cultura. La excepción cultural pone de relieve la especificidad de los productos y servicios culturales, incluido el reconocimiento especial por parte de la Unión Europea, en su Declaración sobre la Diversidad Cultural. Existen alrededor del mundo diferentes organizaciones, como lo es la UNESCO que temen sobre la tendencia hacia una uniformidad cultural, como prueba de ellos se pueden mencionar la desaparición de diferentes lenguas y de dialectos, como lo es las lenguas de Francia sin protección jurídica alguna que haga valer el derecho y que sobre todo realicen su permanencia; también podemos tomar como ejemplo el aumento de la preeminencia cultural de los Estados Unidos a través de la manera en que distribuye de sus productos de cine, televisión, cantantes, accesorios, ropa y productos de comida promovidos por los mismos medios de comunicación. Existen actualmente diferentes organizaciones internacionales que su trabajo se basa en la protección de las sociedades y de las culturas que se encuentran amenazadas por la extinción, incluyendo Survival International y la UNESCO. La Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural, adoptada por 185 Estados miembros en 2001, constituye el primer instrumento normativo internacional para preservar y promover la diversidad cultural y el diálogo intercultural.La cultura es una hermosa diversidad que posee un valor muy importante tanto para el desarrollo como para la unión social y la paz. La diversidad cultural es la fuerza del desarrollo sostenible no solo para el crecimiento económico, sino para un complemento intelectual y moral. Así mismo esta diversidad es un componente indispensable para reducir la pobreza y alcanzar la meta de un mejor desarrollo en la sociedad. Hablar de diversidad cultural es hablar de los reconocimientos que han impulsado los pueblos indígenas, o algunos fenómenos sociales como la migración o la globalización. La cultura es una parte fundamental de la sociedad y el mundo puesto que se refiere a las formas en que se expresan los diferentes grupos en una sociedad que manifiestan su forma de pensar a través de distintos modos de creación artística, producción y distribución de distintas ideas.
Multiculturalidad
La multiculturalidad implica la coexistencia de diversas culturas en un determinado territorio y puede entenderse como el reconocimiento del otro como distinto, pero no necesariamente implica el establecimiento de relaciones igualitarias entre los grupos. La historia muestra cómo se ha exigido a los otros desaparecer en tanto grupo cultural, ya sea por medio del etnocidio directo como por medio de modalidades menos violentas, aunque con el mismo objetivo; al respecto, destacan la asimilación y la integración como políticas adoptadas por los Estados nacionales frente a sus pueblos originarios.Interculturalidad
Interculturalidad se entiende como un proyecto social amplio, una postura filosófica y un funcionamiento cotidiano ante la vida; constituye una alternativa que induce a replantear y reorganizar el orden social, porque insiste en la comunicación justa entre las culturas como figuras del mundo y recalca la importancia de dejar libres espacios y tiempos para que dichas figuras puedan convertirse en mundos reales. Por ende, la interculturalidad reconoce al otro como diferente. No lo borra ni lo aparta sino que busca comprenderlo, dialogar con él y respetarlo. La existencia de una sociedad intercultural lleva a considerar marcos de convivencia que permitan la comunicación entre individuos y grupos sociales culturalmente diferentes. Sin duda los derechos humanos son el asidero más cercano a estos marcos inacabados, entendidos como una construcción histórico-cultural, al reconocer su instrumentalización imperialista por parte de gobiernos y Estados occidentales, pero potenciando su dimensión ética, en tanto memoria de lucha por los derechos del hombre. 5domingo, 19 de enero de 2014
COMO DEMOSTRARLE RESPETO A LOS DEMAS
Cómo demostrarle respeto a los demás
Instrucciones
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1
Debes estar atento a lo que dice la gente. Enfréntalos y haz contacto visual con ellos cuando hablen, y no te distraigas. Inclínate hacia ellos y asiente con tu cabeza para indicar que entiendes lo que están diciendo.
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2
Sé justo. Es posible que no siempre estés de acuerdo con las personas, pero tienes que escuchar su punto de vista sobre las cosas. Puedes sorprenderte al descubrir que los juzgaste injustamente y que sus opiniones no eran tan distintas a las tuyas. Incluso si no lo son, tienen derecho a tener sus propios puntos de vista, y recriminarlos no hará que se pongan de acuerdo contigo.
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3
Dales tiempo para decir lo que quieren decir. Permíteles hablar sin interrumpirlos. Respétales su tiempo, y probablemente logres que respeten el tuyo también.
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4
Sé sensible a sus pensamientos y sentimientos. Tus opiniones y creencias se basan en tus experiencias y perspectivas, así que toma esto en consideración cuando escuches a los demás. Es posible que para tu empleador la tardanza sea un tema importante debido a que su madre constantemente lo recogía tarde de la escuela y fue intimidado por sus compañeros. Así como te gustaría que las demás personas sean respetuosas con las cosas que valoras personalmente, debes hacer lo mismo.La palabra respeto está de moda. La escuchamos en el mercado, en los discursos, en las convocatorias, en las iglesias, en todas partes. Todos hablamos de tolerancia y respeto, queremos sentirnos personas cultas y educadas, que no reaccionamos con violencia ni grosería cuando alguien piensa o actúa de manera distinta a nosotros.Pero, ¿cómo reaccionamos cuando alguien nos afecta a nosotros directamente? ¿Dónde quedan la tolerancia y el respeto cuando el carro de adelante no arranca inmediatamente después de que ha cambiado el semáforo? ¿O cuando aquel que desesperado porque está en una emergencia, nos corta el paso en el tráfico?
O para ser más realistas cuando nuestra hija decide salir con alguien que no nos gusta. Yo pienso que en realidad el respeto del que tanto se habla funciona, siempre y cuando no se metan directamente con nuestros intereses. Es una especie de pacto: si tú no te metes conmigo, yo no me meto contigo.
Pero hay algo más completo que la tolerancia, el respeto es más rico y completo en su significado, implica entendimiento, comprensión y una gran porción de amor.
El respeto exige la comprensión del otro. Ponerse en sus zapatos, implica tratar de comprender su posición. No basta solamente con no agredirlo o ignorarlo, implica escucharlo con atención y sin el ánimo de cuestionar sus ideas y abiertos inclusive a aceptar la posibilidad de replantear las nuestras.
El respeto hace una diferenciación total entre la persona y lo que ésta piense o diga en un momento dado. Nos lleva a aceptar nuestras diferencias personales, recordando que cada uno de nosotros tiene derecho a ser quien es.
Debemos recordar que cada ser es único y esta hecho a imagen y semejanza de Dios, por lo tanto merece nuestro respeto y consideración.
Podemos fortalecer el respeto
Aprende a escuchar.Miremos con respeto a todas las personas que se cruzan en nuestro camino detengámonos unos segundos para saludarlas, mirémoslas a los ojos y deseémosle un buen día, o simplemente démosle las gracias con sentimiento. Deseémosle lo mejor desde el corazón.
Tomemos la decisión de aprender.El que cree que ya lo sabe todo está estancado. El mundo cambia continuamente y nosotros con él, y cada persona o situación que se presentan en nuestra vida son oportunidades para aprender y crecer.
Colócate en los zapatos del otro.Nadie hace cosas por fastidiar al otro; tú no sabes la situación difícil que otros pueden estar viviendo. De vez en cuando es necesario que trates de pensar y sentir como lo está haciendo la otra persona; es decir, desde su punto de vista. Extender nuestra comprensión hacia los demás, implica volvernos más compasivos.
No seas intransigente.Que alguien tenga un defecto, que diga o haga cosas improcedentes no lo condena como persona, siempre podemos recapacitar o cambiar nuestra actitud o comportamiento. Por lo tanto, no rechaces, discrimines o maltrates a otros porque no hacen lo que tú deseas o esperas, ten más paciencia y comprensión.
Nadie es más ni menos que tú.Sólo somos diferentes en lo personal. Llegamos a este mundo con limitaciones y condiciones más o menos difíciles para superar, resolver y de las cuales aprender, en eso radica todo. Acepta a los demás con sus defectos y cualidades sin juzgarlos con ligereza.
Enseña a tus hijos con el ejemplo.Recuerda que es durante nuestra primera infancia, cuando comenzamos a incorporar los valores esenciales. En el proceso de enseñar a tu hijo como vivir, tu ejemplo es determinante. Eres tú quien enseña a tus hijos a través del respeto hacia ellos, de qué manera ellos te respetarán a ti y a otros. La próxima vez que vayas a entrar a su cuarto, toca la puerta antes de hacerlo; de esa manera, él tocará a tu puerta antes de entrar.
Cuando vivimos con respeto hacia los demás, nos volvemos más tolerantes, pacientes, comprensivos, cumplidores y responsables de nuestra participación en el mundo, y cuando nos volvemos respetuosos de nosotros mismos, establecemos límites con seguridad, nos valoramos más y confiamos en nuestra capacidad.
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3
domingo, 12 de enero de 2014
Las etapas de la vida del ser humano
Nacer, crecer, madurar, envejecer y morir. Todo ser humano atraviesa esas etapas en un proceso de continuos cambios físicos, sicológicos e intelectuales. En una evolución irreversible y permanente de cambios, nuestro cuerpo presenta fases de crecimiento, maduración y degeneración de los distintos órganos y tejidos.Corresponde a la etapa que va desde el nacimiento hasta los 28 días de vida. Durante este corto período, los recién nacidos son seres muy vulnerables, que necesitan protección y cuidados constantes.
Deben sortear uno de los primeros desafíos vitales: acostumbrarse al abrupto cambio que significó abandonar el vientre materno y regirse por las condiciones que ofrece el medio externo.
En promedio, los neonatos miden cerca de 50 centímetros y pesan entre 2,5 y 4 kilos. Si bien un recién nacido ya cuenta con todos los órganos necesarios para sobrevivir, todavía debe ajustar sus sistemas a su nueva forma de vida.
Tareas que antes eran suplidas por la madre (a través de la placenta), como respirar, nutrirse y eliminar desechos, y que ahora deben ser realizadas de forma independiente por el bebé.
Aprender a respirar aire es una de las primeras grandes tareas. Inmediatamente después del parto, los pulmones del recién nacido se llenan del vital oxígeno, el cual llegará a cada una de las células del organismo.
Asimismo, su sistema circulatorio comienza a trabajar de manera autónoma, adaptando y cerrando algunos conductos, tales como el foramen oval, el conducto arterioso, que conecta la aorta con la arteria pulmonar, y los vasos umbilicales. Se produce un notable aumento del flujo sanguíneo pulmonar y un incremento de la presión de la cámara izquierda del corazón.
Los riñones, todavía inmaduros, comienzan paulatinamente a cumplir su tarea excretora y el sistema digestivo adapta sus mecanismos para una correcta absorción de sustancias. El único y vital alimento será hasta ahora la leche materna, que no solo contiene importantes nutrientes, sino también anticuerpos.
Sus ojos poseen una coloración no muy definida, hasta alrededor de la segunda semana después del nacimiento. Esto se debe a que estos importantes órganos no han sido expuestos a la luz, por lo que todavía no alcanzan el color definitivo. Poco a poco, comienzan a abrirlos y a explorar con ellos el mundo que los rodea.
Es posible que su nariz o las orejas se encuentren aplastadas, producto de la estrechez de los últimos meses en el vientre materno. De igual manera, su cabeza puede estar ligeramente alargada o deformada, debido a su difícil paso por el canal del parto.
CAMBIAR LA VIDA
"A la posibilidad del 1% se le debe dar el 100% del esfuerzo."
(No recuerdo el autor)
El agua, a 100º, puede mover un tren de carga. A 99,9º es sólo agua caliente.
El agua, a 100º, puede mover un tren de carga. A 99,9º es sólo agua caliente.
Después de mucho leer y meditar sobre el tema, creo haber entendido que hay dos significados diferentes para la palabra "intento".
El primero es cuando queremos lograr algo, y decimos "Lo voy a intentar". En este caso nos dirigimos a un fracaso casi seguro. ¿Por qué? Porque nuestro subconsciente no recibe la orden de "lograrlo", sino de "intentarlo", y por ende eso es lo que hará: INTENTARLO. Una vez que ya lo haya "intentado", considerará la orden cumplida. ¿Por qué "seguir intentando", si no es la orden que recibió? ¿Con qué objeto repetir la tarea que ya cumplió?
Y esto no es semántica, ni cháchara: Es la forma en que funciona nuestra mente. El subconsciente es el que tiene el verdadero poder en nosotros. El intelecto decide, pero el subconsciente ejecuta... o no ejecuta. El intelecto no tiene prácticamente ningún poder sobre el cuerpo.
Y luego tenemos el otro significado de "intento": Cuando un "intento" es un paso de los varios que se requieren para lograr un objetivo que se ha decidido previamente.
Y esto es radicalmente diferente, y producirá un resultado diferente: Existe una DECISIÓN, y esa decisión es LOGRAR, no "intentar". Sin embargo, es posible que ese logro requiera de varios "intentos".
¿Se entiende la diferencia?
Cuando uno inicia una carrera universitaria, por ejemplo, no decide "intentar" graduarse: ¡Uno decide graduarse! Es posible que en el medio haya muchos "intentos fallidos" en pasar exámenes, pero la decisión no cambia: la decisión es graduarse, sin importar cuántos "intentos" se requieran.
¿Por qué uno persiste en graduarse cuando una carrera le resulta especialmente difícil? Muy simple: Mira ejemplos a su alrededor (incluso inconscientemente) y concluye: "Si tantas personas pudieron, quiere decir que es posible, y por ende yo también puedo". Y punto.
Y lo mismo si uno quiere, por ejemplo, bajar de peso: No necesita tener "fe ciega", ni inventar nada, ni arriesgarse. Uno puede buscar un método que le haya servido a muchos, y de ese modo saber que, si ellos pudieron, él también puede. Pero una vez más, la posibilidad de éxito estará totalmente condicionada a la intención con que uno emprenda el cambio:
¿Ha decidido lograrlo, por muchos "intentos" que le lleve, o sólo ha decidido "intentarlo"? Suena parecido pero es totalmente diferente.
Y el ejemplo quizá más claro y contundente: Le llevó a Edison miles de "intentos" lograr la lámpara incandescente, pero él no estaba "intentando" inventarla: el había decidido lograrla, sin importar cuántos intentos hicieran falta.
domingo, 5 de enero de 2014
Libertad de expresión
La libertad de expresión es un derecho fundamental o un derecho humano, señalado en el artículo 19º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, y las constituciones de los sistemas democráticos, también lo señalan. De ella deriva la libertad de imprenta también llamada libertad de prensa.El derecho a la libertad de expresión es definido como un medio para la libre difusión de las ideas, y así fue concebido durante la Ilustración. Para filósofos como Montesquieu, Voltaire y Rousseau la posibilidad del disenso fomenta el avance de las artes y las ciencias y la auténtica participación política. Fue uno de los pilares de la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos (Primera Enmienda) y la Revolución francesa, hechos que revolvieron las cortes de los demás estados occidentales.
Otro argumento clásico, asociado a John Stuart Mill, es que es esencial para el descubrimiento de la verdad. Oliver Wendell Holmes Jr. y Louis Brandeis, famosos juristas estadounidenses, acuñaron el argumento del mercado de ideas. Según esta analogía con la libertad de comercio, la verdad de una idea se revela en su capacidad para competir en el mercado. Es decir, estando en igualdad de condiciones con las demás ideas (libertad de expresión), los individuos apreciarán qué ideas son verdaderas, falsas, o relativas. Este argumento ha sido criticado por suponer que cualquier idea cabría en el mercado de ideas. Y aun así, el que unas ideas tengan mayores medios de difusión las impondría sobre otras, al margen de la verdad. La alternativa a esta debilidad del mercado de ideas sería la persecución de la falsedad. Pero esta presenta su propia debilidad, ¿cómo saber si se está en lo cierto si se persigue la opinión disidente? Incluso si pudieramos tener la certeza de la verdad de una opinión, la existencia de opiniones disidentes permite poner a prueba, mantener viva y fundamentada la opinión verdadera y evita así que se convierta en dogma o prejuicio infundado.
Lo cierto es que esta metáfora se presta a equívocos, y Mill no comparó la libertad de expresión con un mercado. En Sobre la libertad (1859) apelaba a la libertad para exponer y discutir con el fin del conocimiento. Esto implica unas normas implícitas de conducta que aseguren el mutuo respeto entre los ponentes.
Límites de la Libertad de Expresión
Según la Organización Foro de la Libertad, los sistemas jurídicos, y la sociedad en general, reconocen límites a la libertad de expresión, en particular cuando la libertad de expresión entra en conflicto con otros valores o derechos. Limitaciones a la libertad de expresión puede seguir el "principio de daño" o el "principio de delito", por ejemplo en el caso de la pornografía o el "discurso del odio". Limitaciones a la libertad de expresión puede ocurrir a través de la sanción legal y / o la desaprobación social.En "On Liberty" (1859) John Stuart Mill argumentó que "... debe existir la máxima libertad de profesar y discutir, como una cuestión de convicción ética, cualquier doctrina, por inmoral que pueda considerarse". Mill sostiene que la mayor libertad de expresión es necesaria para empujar a los argumentos de sus límites lógicos, en lugar de los límites de la vergüenza social. Sin embargo, Mill también introdujo lo que se conoce como el principio de daño, en la colocación de la siguiente limitación a la libre expresión: "el único propósito para el cual el poder se puede ejercer legítimamente a través de cualquier miembro de una comunidad civilizada contra su voluntad, es para evitar daños a otros".
En 1985, Joel Feinberg introdujo lo que se conoce como el principio de "ofensa", argumentando que el principio del daño de Mill no ofrece una protección suficiente contra los comportamientos ilícitos de los demás. Feinberg, escribió: "Siempre es una buena razón en apoyo de una prohibición penal propuesto que probablemente sería una forma eficaz de prevención de ofensas graves (en contraposición a la lesión o daño) a otras personas que el actor, y que es probable que sea necesaria medios para tal fin ". Por lo tanto Feinberg sostiene que el principio de daño pone el listón demasiado alto y que algunas formas de expresión pueden ser legítimamente prohibidas por la ley porque son muy ofensivas. Pero, como ofender a alguien es menos grave que dañar a alguien, las penas impuestas deben ser más altos por causar daño. Mill, al contrario, no apoya sanciones legales si no se basan en el principio de daño. Dado que el grado en que las personas pueden ofenderse varía, o puede ser el resultado de prejuicios injustificados, Feinberg sugiere que un número de factores deben tenerse en cuenta al aplicar el principio de la ofensiva, incluyendo: el alcance, la duración y el valor social del discurso, la facilidad con que se puede evitar, los motivos del orador, el número de personas ofendidas, la intensidad de la ofensa, y el interés general de la comunidad.
viernes, 27 de diciembre de 2013
TIPOS DE DEMOCRACIA
Tipos de democracia
Listado de tipos de Democracia:
- Agonismo, acepta el conflicto como algo inevitable que debe canalizarse de modo productivo.
- Democracia anticipativa, descansa sobre la base de un cierto grado de disciplina, así como la anticipación de un mercado informado para guiar las decisiones de mayor importancia.
- Democracia directa, donde la gente no elige a representantes para votar en su nombre, sino que desarrollaban la legislación y ejercen el poder ejecutivo de manera personal.
- Democracia biorregional. Sistema de administración política a partir de reformas electorales diseñadas para forzar el proceso político hacia una democracia que represente mejor las preocupaciones por la economía, el cuerpo, y las preocupaciones ambientales.
- Democracia constitucional. Aquella que se funda sobre una Constitución con un contenido particular, substancial.
- Democracia defensiva. Situación en la que una sociedad democrática limita derechos y libertades con el fin de proteger sus instituciones.
- Democracia deliberativa. Modelo normativo la noción de democracia representativa al uso mediante la adopción de un procedimiento colectivo de toma de decisiones políticas que incluya la participación activa de todos los potencialmente afectados por tales decisiones.
- Demarquía. Sistema político sin Estado y burocracia, basado en grupos de decisores elegidos aleatoriamente.
- E-democracia. Usa las T.I.C. con el objetivo de mejorar la democracia política y la participación ciudadana en la comunicación y los procesos de decisión.
- Centralismo democrático. Modelo de organización y funcionamiento de los partidos y organizaciones marxista-leninistas, aunque no así de toda organización socialista, marxista o comunista.
- Dictadura democrática del pueblo o Democratura. Noción incluida en la Constitución de la República de China por Mao Zedong.
- Democracia directa, Democracia radical en la que cada una de las personas asociadas a una agrupación puede exponer en igualdad de poder iniciativas y propuestas actuando directamente sobre ella y dirigiéndola en equipo
- Democracia de partido dominante. Sistema en el cual a efectos prácticos tan sólo un partido político tiene posibilidades de conseguir el gobierno por si mismo o en coalición.
- Democracia económica. Sugiere la transferencia del poder de decisiones desde una minoría de accionistas a una mayoría de partes interesadas.
- Democracia de base . Tendencia de los procesos políticos donde la mayor parte de la autoridad que toma las decisiones se encuentra sobre el Principio de subsidiariedad.
- Democracia parcial. Sistema de gobierno en el cual, a pesar de realizarse elecciones, los ciudadano no tienen acceso al conocimiento de las actividades de aquellos que tienen el poder real debido a la falta de libertades civiles.
- Democracia interactiva. Aboga por el uso de la tecnología de la información para involucrar al electorado. Se trata de un desarrollo de los sitemas de e-Petición, que operan en varios niveles de gobierno, siendo una de las partes de la e-Democracia.
- Democracia intra-partido. Proceso en un gobierno monopartido.
- Democracia Jacksoniana. Filosofía política estadounidense posterior a la Democracia Jeffersoniana.
- Democracia liberal. La capacidad de los representantes electos para la toma de decisiones políticas se encuentra sujeta al Estado de Derecho y una Constitución que enfatiza la protección de los derechos y libertades individuales y colectivas, estableciendo restricciones tanto a los líderes como a la ejecución de la voluntad de una determinada mayoría.
- Democracia de mercado
- Democracia multipartido
- Democracia no partisana
- Democracia Parlamentaria
- Democracia participativa
- Democracia radical
- Democracia religiosa
- Democracia republicana
- Democracia representativa
- Democracia social
- Sociocracia
- Democracia soviética
- Democracia totalitaria
- Democracia de Westminster
LA DEMOCRACIA
Democracia
Democracia es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad. En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales.
La democracia se define también a partir de la clásica clasificación de las formas de gobierno realizada por Platón, primero, y Aristóteles, después, en tres tipos básicos: monarquía (gobierno de uno), aristocracia (gobierno «de los mejores» para Platón, «de los menos», para Aristóteles), democracia (gobierno «de la multitud» para Platón y «de los más», para Aristóteles).1
Hay democracia directa cuando la decisión es adoptada directamente por los miembros del pueblo. Hay democracia indirecta o representativa cuando la decisión es adoptada por personas reconocidas por el pueblo como sus representantes. Por último, hay democracia participativa cuando se aplica un modelo político que facilita a los ciudadanos su capacidad de asociarse y organizarse de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas o cuando se facilita a la ciudadanía amplios mecanismos plebiscitarios. Estas tres formas no son excluyentes y suelen integrarse como mecanismos complementarios.
No debe confundirse República con Democracia, pues aluden a principios distintos, la república es el gobierno de la ley mientras que democracia significa el gobierno del pueblo.
domingo, 22 de diciembre de 2013
EL DIALOGO
“El Dialogo: Un Arma Poderosa”
Como vimos en el articulo anterior, sobre el tema de: “EL DIALOGO”, y considerando la importancia del mismo, deseo comentarte, amigo(a), que, precisamente el Dialogo, es el pilar que sotiene toda relacion humana.Incluso, por eso lo denominare ahora como: “Un Arma Poderosa”; y te voy a dar 4 puntos por lo cual se debe considerar un arma poderosa:
1o.- En el Matrimonio, el dialogo es el pilar que sostiene dicha relacion. Cuando una pareja a perdido la capacidad de dialogar; de hablar uno y escuchar el otro, eso conlleva al fracaso definitivo, porque, cuantas parejas, una vez divorciadas, se lamentan diciendo: “si tan solo me hubiera escuchado mi esposa(o)”, o, “es que tal vez debi haber escuchado mejor a mi pareja para comprenderla”. Pero, a veces, es ya demaciado tarde;
2o.- En el trabajo, cuantas veces no te ha pasado que tu companiero, tu jefe o un supervisor, se niega a escucharte a ti; o tu, te resistes a entenderle, oirle y armonizar esa relacion necesatria para tu prosperidad o seguridad economica. Y, por no saber sobrellevar un dialogo armonico en tu centro de trabajo, lo has perdido;
3o.- En la sociedad actual, como lo mencione en el articulo anterior (El Dialogo:El Arma Perfecta), pareciera que no sea necesario el dialogo, porque hacemos aplicaciones por internet, por telefono, etc. Pero, ahora mas que nunca, es necesario, saber o aprender a entablar un dialogo, abrirse al mismo, escuchar y entender a los demas para que los demas nos escuchen y nos entiendan tambien.
4o.- En nuestro circulo familiar, no por mencionarlo al ultimo deja de ser el mas importante. Necesitamos rebuscar, entre nuestros seres mas queridos, quien necesita dialogar con nosotros y tambien establecer con quien necesitamos nosotros dialogar.
Ponte a pensar, por solo unos minutos……, tal vez tu hijo, ahora mas que nunca, necesita ser escuchado…. y que tu le des tus consejos. Tal vez, tu hermano, o tu padre o ese abuelo, que, por anciano nadie lo quiere escuchar.
Amigo lector, la sociedad entera, esta necesitada de ser escuchada. Verdad que a ti te gustaria que fueras escuchado, y, mas, cuando sufres de soledad. Hay personas, que aunque esten rodeadas de amigos y familiares, sufren una tremenda soledad: Porque nadie los escucha o porque nadie los comprende.
Tu necesitas hablar y ser escuchado, en la misma media que los demas y sabes porque? porque cuando hablamos, dicen los expertos (psiquiatras, psicologos, etc ) liberamos mucha tension, dudas, resentimientos, estress, en fin, es casi medicinal, terapeutico o como tu le quieras llamar, pero alivia….. y alivia bastante el que podamos hablar, para expresar lo que deseamos, lo que sentimos, lo que sabemos o lo que no sabemos, para que, los que saben, nos ilustren.
domingo, 15 de diciembre de 2013
USO DEL TIEMPO LIBRE
Una parte importante de nuestra vida está encauzada. Estamos Dentro de una cadena de la que no es fácil escapar. Vivimos con el tiempo programado, con una organización condicionada por nuestro modo de vida.
Son pocos los espacios para la decisión de cada uno. Hay que estudiar, adaptarse a las normas, cumplir con los horarios y los calendarios. Casi todo nos viene impuesto y tenemos poca capacidad para introducir cambios.
Con frecuencia nuestro espacio privado lo encontramos en el tiempo sin obligaciones, en el tiempo libre, que le damos la categoría de tiempo de libertad y de ruptura con las tareas diarias. Es un espacio privado que relegamos a las épocas de vacaciones y del fin de semana.
¿Qué tiempo me queda para mí?
El tiempo de diversión y de liberación comienza con el fin de semana, a partir del viernes. Con frecuencia dejamos pasar los días entre semana con la ilusión de alcanzar esos momentos para romper con la rutina.
Si atendemos al modelo de diversión y fiesta que se ha impuesto en esta época, llegamos a la conclusión que soportamos con pena y disgusto los días de trabajo y esperamos como salvación el fin de semana. De esta manera, parece que nos arrastramos entre nuestras obligaciones, dejando la satisfacción y el bienestar para los periodos de ruptura y explosión.
Llama la atención que, aunque es difícil sentirse dueño del propio tiempo, dejamos escapar demasiadas oportunidades. Las modas de diversión nos imponen el movimiento, la actividad continua, la sensación de que todo caduca de un día para otro. Y esta forma de entretenimiento es propia de la épocas sin horarios ni obligaciones.
La actitud personal de encontrar un espacio de tiempo para uno mismo, que se encuentra en el día a día, cada vez resulta más extraña. Sin embargo es una buena alternativa para aumentar el tiempo para uno mismo.
Contempla con mirada crítica las propuestas de diversión para el tiempo libre que recibes.
Organiza tus actividades, de tal manera que te permitan encontrar quehaceres gratificantes durante la mayor parte de los días.
Dale importancia a los acontecimientos pequeños y cotidianos que pueden hacerte sentir mejor: la charla con los amigos, la lectura de un libro, una paseo, la compañía de tu pareja, la actividad física, la práctica de deporte en grupo, etc..
¿Hago siempre lo que quiero?
Es necesario asomarse desde dos puntos de vista complementarios: ¿puedo hacer siempre todo lo que yo quiero?. Como parece lógico, en ningún aspecto de nuestra vida todo es posible, y en muchas ocasiones, tenemos que renunciar y aceptar que algunos deseos no se pueden alcanzar.
Es interesante hacerse la pregunta desde otro punto de vista, a saber, ¿cuántas veces hago cosas durante mi tiempo libre que realmente no me apetecen hacer?, ¿por qué, una y otra vez, me pasa los mismo y termino haciendo lo que yo no quiero?. Esta situación nos sucede con frecuencia, con demasiada frecuencia. En ocasiones estamos a disgusto por haber aguantado aquella noche más tiempo de lo necesario.
Es importante entender que nuestro tiempo de diversión forma parte de nosotros. Hacemos y disfrutamos en función de los que hemos aprendido a hacer, según lo que suceda con la gente con la que vayamos, y del lugar y los recursos que tengamos a nuestra disposición.
Las cosas no suceden por casualidad, casi siempre tenemos influencia sobre ellas.
Una parte importante de nuestra vida está encauzada. Estamos Dentro de una cadena de la que no es fácil escapar. Vivimos con el tiempo programado, con una organización condicionada por nuestro modo de vida.
Son pocos los espacios para la decisión de cada uno. Hay que estudiar, adaptarse a las normas, cumplir con los horarios y los calendarios. Casi todo nos viene impuesto y tenemos poca capacidad para introducir cambios.
Con frecuencia nuestro espacio privado lo encontramos en el tiempo sin obligaciones, en el tiempo libre, que le damos la categoría de tiempo de libertad y de ruptura con las tareas diarias. Es un espacio privado que relegamos a las épocas de vacaciones y del fin de semana.
¿Qué tiempo me queda para mí?
El tiempo de diversión y de liberación comienza con el fin de semana, a partir del viernes. Con frecuencia dejamos pasar los días entre semana con la ilusión de alcanzar esos momentos para romper con la rutina.
Si atendemos al modelo de diversión y fiesta que se ha impuesto en esta época, llegamos a la conclusión que soportamos con pena y disgusto los días de trabajo y esperamos como salvación el fin de semana. De esta manera, parece que nos arrastramos entre nuestras obligaciones, dejando la satisfacción y el bienestar para los periodos de ruptura y explosión.
Llama la atención que, aunque es difícil sentirse dueño del propio tiempo, dejamos escapar demasiadas oportunidades. Las modas de diversión nos imponen el movimiento, la actividad continua, la sensación de que todo caduca de un día para otro. Y esta forma de entretenimiento es propia de la épocas sin horarios ni obligaciones.
La actitud personal de encontrar un espacio de tiempo para uno mismo, que se encuentra en el día a día, cada vez resulta más extraña. Sin embargo es una buena alternativa para aumentar el tiempo para uno mismo.
Contempla con mirada crítica las propuestas de diversión para el tiempo libre que recibes.
Organiza tus actividades, de tal manera que te permitan encontrar quehaceres gratificantes durante la mayor parte de los días.
Dale importancia a los acontecimientos pequeños y cotidianos que pueden hacerte sentir mejor: la charla con los amigos, la lectura de un libro, una paseo, la compañía de tu pareja, la actividad física, la práctica de deporte en grupo, etc..
¿Hago siempre lo que quiero?
Es necesario asomarse desde dos puntos de vista complementarios: ¿puedo hacer siempre todo lo que yo quiero?. Como parece lógico, en ningún aspecto de nuestra vida todo es posible, y en muchas ocasiones, tenemos que renunciar y aceptar que algunos deseos no se pueden alcanzar.
Es interesante hacerse la pregunta desde otro punto de vista, a saber, ¿cuántas veces hago cosas durante mi tiempo libre que realmente no me apetecen hacer?, ¿por qué, una y otra vez, me pasa los mismo y termino haciendo lo que yo no quiero?. Esta situación nos sucede con frecuencia, con demasiada frecuencia. En ocasiones estamos a disgusto por haber aguantado aquella noche más tiempo de lo necesario.
Es importante entender que nuestro tiempo de diversión forma parte de nosotros. Hacemos y disfrutamos en función de los que hemos aprendido a hacer, según lo que suceda con la gente con la que vayamos, y del lugar y los recursos que tengamos a nuestra disposición.
Las cosas no suceden por casualidad, casi siempre tenemos influencia sobre ellas.
jueves, 12 de diciembre de 2013
REVOLUCION INGLESA
Revolución inglesa
La Revolución inglesa es el periodo de la historia del Reino Unido que abarca desde 1642 hasta 1689. Se extiende desde el fin del reinado de Carlos I de Inglaterra, pasando por la República y el Protectorado de Oliver Cromwell y finaliza con la Revolución Gloriosa, que destituye a Jacobo II.Reinado de Carlos I de Inglaterra (1625–1649)
En 1603 muere Isabel I de Inglaterra sin descendientes. Jacobo, hijo de María I de Escocia, sube al trono como el primer rey Estuardo de Inglaterra, Escocia e Irlanda. La situación política cambia: su falta de tacto con el Parlamento —debido a su idea del derecho divino de los reyes— desemboca en un largo conflicto que se agudizará con la sucesión en el trono de su hijo Carlos I, cuyo absolutismo hizo que mantuviera relaciones muy tensas durante su reinado con el Parlamento inglés, que pretendía controlar sus arbitrarias creaciones de impuestos y su reformismo religioso. Durante este reinado se suceden dos guerras civiles entre los partidarios del rey y los del Parlamento. Carlos I fue víctima del radicalismo político siendo sentenciado a pena de muerte por alta traición al Estado en 1649.Ya desde el comienzo del reinado, en 1625, la boda del rey Carlos con Enriqueta María de Francia, provocó la ira de sus súbditos protestantes porque la reina era católica. Carlos creía, como su padre, en el derecho divino de los reyes y en la autoridad de la Iglesia de Inglaterra. Estas creencias le enfrentaron con el Parlamento, que luego disolvió reiteradamente unas tres veces, gobernando aproximadamente unos once años sin él, en el periodo llamado «Once años de tiranía». Cuando las arcas del gobierno empezaron a vaciarse, y las necesidades tanto internas como externas (conflictos bélicos con Escocia, al tratar de imponer la liturgia católica) se incrementaban cada vez más, Carlos, se vio forzado a reunir lo que se denominó el «Parlamento largo» con el fin de recaudar fondos, pero a cambio, los parlamentarios le exigían ciertas garantías políticas. Tras ciertas disputas políticas, el Parlamento se dividió entre los que estaban a favor del rey, y los que no lo estaban, estallando de esta manera una guerra civil en 1642.
Primera guerra civil inglesa (1642–1645)
El enfrentamiento entre el poder parlamentario y el poder real se saldó a favor del primero, moderando el rey su política absolutista y viéndose controlado por el Parlamento. Fue entonces cuando éste aprobó numerosas leyes anti-absolutistas. Por ejemplo, se eliminó la Corte de la Cámara estrellada, se retiró el poder al rey de disolver el parlamento y se condenó a muerte a William Laud, arzobispo de Canterbury y al conde de Strafford, gran aliado del rey.Dos años antes, Oliver Cromwell, había vuelto al Parlamento tras su retiro en 1629. Cuando estalló la guerra civil en 1642, reunió un regimiento de caballería, para combatir en favor de la causa parlamentaria. Con este contingente logró un enorme prestigio como militar durante la primera fase de la guerra.
Segunda guerra civil inglesa (1648–1649)
Las disputas entre los partidarios del rey Carlos I que se encontraba encarcelado por las fuerzas parlamentarias y los del «Parlamento largo» persistieron. Sin embargo los escasos apoyos monárquicos entre los propios parlamentarios cesaron cuando el rey escapó, se alió con los escoceses y desencadenó de nuevo la guerra civil en 1648. Cromwell reprimió una rebelión en Gales y derrotó a los escoceses en Preston (agosto de 1648). De nuevo se puso de parte del Ejército en contra del Parlamento, que intentaba reanudar las negociaciones con Carlos. En el mes de diciembre, autorizó la expulsión de la oposición, dejando sólo a unos pocos miembros que estaban de acuerdo con la designación de una comisión que juzgara al Rey por traición. Fue una guerra caballeresca, que Oliver Cromwell terminó venciendo con su Batallón de los Santos (Ironsides), a los promonárquicos. El fin del enfrentamiento supuso el enjuiciamiento por alta traición del rey y su posterior decapitación, teniendo como consecuencia la proclamación de la única república en la historia inglesa.Tercera guerra civil inglesa (1649–1651)
La primera tarea de Cromwell durante la República -proclamada después de la ejecución de Carlos el 30 de enero de 1649- fue la pacificación de Irlanda y Escocia frente a las fuerzas realistas que apoyaban al sucesor legítimo, el futuro Carlos II de Inglaterra. Sus principales objetivos eran lograr un gobierno estable y tolerancia para todas las sectas puritanas. Cromwell aplastó a los partidarios monárquicos en Irlanda y Escocia y controló Inglaterra.Protectorado de los Cromwell (1653–1659)
La necesidad de que el ejército controlara la situación provocó pronto que la República se convirtiera en una dictadura militar comandada por Cromwell bajo el puritanismo intransigente. Abolió la Cámara de los Lores y centró su poder en el ejército y la Cámara de los Comunes. Una de las leyes más significativas de este período fueron las Actas de Navegación. El éxito de Cromwell se debió a que supo mantener la paz y la estabilidad, y a que proporcionó los medios necesarios para la tolerancia religiosa de grupos no católicos. Por ello, los judíos, que habían sido expulsados de Inglaterra en 1390, pudieron regresar en 1655. La enérgica política exterior de Cromwell y los éxitos del Ejército y la Armada otorgaron a Inglaterra un gran prestigio en el extranjero. Los ingleses, en alianza con Francia, arrebataron Dunkerque a España en 1658, obteniendo así una plaza fuerte en el continente desde donde invadir Calais, ciudad que Inglaterra había perdido hacía 100 años.Sin embargo la situación política siguió inestable, lo que enfrentó al Lord Protector con el Parlamento restringido del Protectorado, que trataban de alterar los principios de la Constitución escrita. En 1657 aceptó la Humilde Petición y Consejo: petición de crear una segunda cámara parlamentaria y potestad de nombrar a su sucesor, pero no aceptó el título de rey. Tras la muerte de Oliver Cromwell en 1658 le sucedió su hijo, Richard Cromwell, quien no poseía el carisma y el liderazgo que su padre, por lo que acabó renunciando. Así, el Parlamento Largo se reunió y, bajo el impulso del general George Monck, se declaró rey de Inglaterra a Carlos II, terminando así la República y restaurando la monarquía.
lunes, 9 de diciembre de 2013
VIVIR EN SOCIEDAD
LA VIDA EN SOCIEDAD
En
muchas ocasiones se menciona, que lo que hace realmente humanos al
hombre y a la mujer es vivir en sociedad. A través de la interacción con
los semejantes, se forma la personalidad.
Generalmente, con los miembros de la familia, se aprende a hablar,
comunicarse, a recibir y dar afecto. Los padres enseñan lo que se debe
hacer y lo que no, para ser aceptados en la sociedad. Esto se hace
porque cumpliendo las normas que la sociedad establece, es posible
recibir los beneficios que trae vivir en un grupo organizado.
El sentido de vivir en sociedad
La
vida en sociedad permite alcanzar logros que de forma individual sería
imposible obtener; por ejemplo: si de cada persona dependiera su
alimento y sustento. La sociedad hace posible vivir con comodidad
gracias a que se ha organizado y a que sus miembros se han ido
especializando en un trabajo.
Además de abastecer de lo necesario para vivir, la sociedad otorga
compañía y protección, ya que en todo momento se cuenta con mecanismos
que amparan a todos sus miembros, en especial a las personas más
débiles: niños y niñas y a los que van perdiendo capacidades: ancianos o
discapacitados.
Esa
serie de mecanismos ayuda a que todos los integrantes de una comunidad
satisfagan sus necesidades fundamentales a través de los servicios
públicos: agua potable, alumbrado, drenaje, alcantarillado, mercados,
etcétera.
A lo largo de
la historia todas las sociedades han creado una enorme cantidad de
organismos para hacer la vida más fácil. Está claro que no sólo para
sobrevivir, sino para vivir bien y cada día mejor. Para mejorar la vida
humana es necesario contar con una organización en la que todos
participen.
Sin la
participación de la sociedad difícilmente el gobierno sabría qué
servicios públicos son los adecuados y en qué medida los debe dar;
tampoco tendría la capacidad de proporcionarlos por sí solo y no sabría
con certeza qué leyes convendrían modificar, derogar o crear.
Para que esta participación sea efectiva, es indispensable que cada uno
tome conciencia de que los actos individuales deben buscar el bienestar
propio y contribuir a mejorar la organización y bienestar de la
sociedad.
La
forma de ser individual está influida en gran medida por la sociedad.
En cada época y lugar, las organizaciones sociales han otorgado más
importancia a valores diferentes o ciertos valores tuvieron una
finalidad diferente a la que tienen en la actualidad.
Al convivir se forma una dependencia recíproca con los demás, conocida
como interdependencia. En muchas de las actividades como trabajo,
recreación y esparcimiento los humanos reflejan la dependencia que
existe en la organización social. Los deportes en equipo o la
interpretación musical son algunos ejemplos muy claros de ello.
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